16 March 2007

Juguete

Estoy empezando a perder la esperanza. Tras años de apasionada e infructuosa búsqueda, comprendo que nunca llegaré a encontrarle a él o ella.

El primero de ellos fue Jorge Alejandro, quien desde un principio parecía ofrecerme años de fidelidad y diversión, pero que me falló cuando nuestra relación se complicó mínimamente.

La historia con Melania fue muy diferente. Cumplía en todos los aspectos de nuestra relación, era atenta y entregada, obediente y risueña, una mujer que podría haberme hecho feliz el resto de mi vida. Desgraciadamente, nos venció aquello que siempre termina con las relaciones cuasi-perfectas: la rutina.

La última de mis experiencias aún no me ha revelado la totalidad de sus consecuencias, aunque estas prometen ser devastadoras. Acudí a la cita a ciegas aconsejado por una persona que jamás debería inmiscuirse en este tipo de asuntos: mi madre.
Su atractivo y carisma inicial ocultaban sus más oscuras y lascivas intenciones. Me dejé llevar seducido por sus perversas caricias y ocurrió lo que debía haber imaginado desde un principio: en sus manos, me sentí como un juguete.

Ahora, ya en casa, me miro al espejo y no me reconozco. Me avergüenza salir a la calle por miedo a pensar que todo el mundo sepa lo que esta mañana me ha ocurrido.

Lo único que a partir de ahora será capaz de hacerme levantar de la cama cada mañana, será la mínima esperanza de que, en algún lugar del mundo, existe un peluquero/barbero/estilista que me comprenda y me escuche, que me divierta y me respete; en definitiva, que me acepte tal y como soy.

6 comments:

Ramón said...

Te has cambiado de look??
Muy bien!
Córtate el pelo y ponte un poquito de gomina ;)
Queremos fotos!!!

Menchu said...

sí, me va a tocar volver a mi pasado gominero...

increíble lo del peluquero este... es como si vas al hospital porque te has roto una pierna y el médico decide extirparte las amigadalas. una risa.

zoanita said...

EHEHEH..também tenho traumas de infância com cabelerireiros. mas finalmente "encontrei-a", um dia tam bém vais encontrar a tua, e entretanto...queremos ver foto :P

zoanita said...

cabeleireiros. assim sim. que palavra chata.

cuthbert_gunslinger said...

ya te lo dije:
el metrosexualismo es una etapa!

Joana said...

Olha, tinhas umas estilistas óptimas la em Aveiro, que te davam aquele especial toque "cogumelizado"
Se quiseres, posso voltar à acçao - diz-me a palavra mágica e apanho um comboio para aí!