28 October 2008

Robot

El mundo de la ingeniería es decepcionante.
Una de las pocas asignaturas que todavía me quedan por aprobar es Automatización de Procesos. En ella, idearemos y redactaremos secuencias lógicas de operaciones que, debidamente codificadas, serán traspasadas a sofisticados programas de ordenador capaces de ordenar el movimiento de diversos tipos de autómatas.
Robots. Moveremos robots, me digo a mí mismo mientras me matriculo.
Un día antes de la primera práctica de laboratorio de la asignatura, el profesor sonríe mientras nos comunica:
- No olvidéis que mañana realizaremos la primera práctica con el autómata programable. - un murmullo de excitación recorre rápidamente la clase. - Yo creo que os gustará. - concluye, simpático.
Regreso a mí casa fantaseando con lo que me voy a encontrar al día siguiente en el laboratorio. Probablemente, algo no muy diferente a esto:
El mundo se me viene encima nada más entro en el aula, veinticuatro horas después. Ni rastro por ningún lado de Terminator, Bender o Wall-e; ni siquiera veo alejado en una esquina al pringao de C3PO.
Sobre la mesa, sin embargo, un estúpido cachivache gris lleno de polvo y clavijas, me saluda con semblante de robo-gilipollas:
Esta mierda de cacharro cuadrado de plástico viejo es un autómata programable industrial. Es capaz de mandar señales binarias a sensores de posición, que responderán, afirmativa o negativamente, encendiendo o apagando una minúscula lucecita. G-U-A-U.
Cuánto daño ha hecho el cine de acción en nuestras débiles mentes sobreinformadas; qué pronto se pierde la fe.

2 comments:

Ivan sancho said...

jajajaj
no te preocupes tio tu aprende lo ke puedos ke yo te ayudare a crear un robot destructor!

Menchu said...

Gracias, tio! Tú siempre tan atento!