11 December 2006

Carta desde el hemisferio sur

Querido hijo de perra,

Mi trabajo es el mismo que el tuyo: Papá Noel callejero, aunque con una pequeña diferencia.

Sé que piensas que es un buen curro para estas fechas. No parece demasiado esfuerzo: solo tienes que pasear por la calle, repartir unos cuantos caramelitos, pasar de los insultos de una pandilla de adolescentes, dar un besito a tres o cuatro bebés y quizás posar para alguna que otra fotografía. Aunque haga un poco de frío, tú vas con tu traje estilo laponia, tu gorro y tu barba postiza: de frío nada. A poco que te den seis euros la hora, es un chollo.

No pensarías lo mismo si vivieras en el hemisferio sur como yo, cabrón. Si aprendiste algo en la escuela, sabrás que aquí está a punto de empezar el verano. Es decir, hace un calor que te cagas. Y aquí estoy yo, con mi traje estilo laponia, mi relleno de espuma en el estómago, la barba -que hay que joderse con lo que pica-, y el gorrito que no me dejan quitarme ni al entrar en la playa. ¿Tú sabes lo ridículo que me siento al entrar en una playa vestido con un abrigo rojo y botas de nieve? La gente ni se molesta en aguantarse la risa.

Y el sueldo que gano... en fin. Entre la deshidratación y lo que supone aguantar las risas de los demás durante tres asfixiantes semanas, debería cobrar más que Lula.

Solo te escribo para decirte que te odio; y que como me entere de que te quejas en algún momento de estas navidades, me gastaré el poco dinero que saque estas fiestas en un matón a sueldo que no dudará en llenarte el turrón de Polonio.

Estás avisado.

1 comment:

Ramón said...

Que le aumentene los sueldos a los papanoeles del hemisferio sur!
Me encanta ver las típicas imágenes del pringao de turno en una playa de Argentina, Río de Janeiro o Sydney!